Sensores inductivos ‘Full Inox Chip-Inmune’

2018-11-07
Inmunes a fragmentos de hierro, aluminio, acero inoxidable, latón, cobre o titanio.

Tornos, fresadoras, taladros o pulidoras de metal inevitablemente generan deshechos abrasivos. Para los sensores inductivos, donde su naturaleza es detectar objetos metálicos, estos deshechos representan un reto complicado.

Cuando los sensores son cubiertos con lubricante que contiene rebabas metálicas, existe el riesgo de que manden una señal errónea al sistema de control. Para estas aplicaciones, los especialistas en sensores de Contrinex ofrecen ahora su serie de sensores inductivos inmunes a rebabas en carcasas no rasantes M12, M18 o M30.

Incluso estando cubiertas con rebabas de hierro, aluminio, acero inoxidable, latón, cobre o titanio, estos detectarán de forma confiable los objetos de estos materiales.

El sensor consigue esto mediante una pequeña modificación a la tecnología Condet®, que funciona sobre la base de corrientes pulsadas en la bobina y utiliza el voltaje inductivo devuelto como la señal de detección.

Estos sensores tienen una carcasa de una sola pieza de acero inoxidable con grado de protección IP68 e IP69K y operativos en temperaturas desde -25 hasta +85°C (-13 a +185°F). Esto los hace particularmente adecuados para su uso en ambientes agresivos de la industria de maquinados.

Dependiendo del diámetro del sensor, contamos con distancias de operación de 3, 5 o 12mm, mientras que la repetibilidad oscila entre 0.2 y 0.8 mm. Los sensores operan a frecuencias de 90, 200 o 400 Hz. En la versión PNP, los sensores también incluyen interfaz I-O Link para comunicación con el resto del sistema.

En la práctica, el uso de estos nuevos sensores inductivos puede ahorrar tiempo, dinero e incluso ayudan a proteger el ambiente. En operaciones de corte de metal con sensores inductivos convencionales, la fiabilidad de detección se asegura remivuedo las rebabas con chorros de agua. Esto ya no es necesario con la gama de sensores inductivos Chip-Immune

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